divendres, 13 de gener de 2012

Ese día no estaba nublado.





Y me levanté un día con ganas de comerme al mundo y me dije a mi misma que ESO no me iba a doler más, me acuerdo perfectamente de ese día, era un día soleado, pero hacía un poco de frío, estamos hablando de que era noviembre, a mediados para ser más exactos y ese día me encantó, no tenía nada de especial, era un día como otro, pero yo estaba diferente, me estaba obligando a sentirme bien, me levanté de la cama, encendí el portátil, algo que ya es rutina en mi y puse una canción, no una canción cualquiera, era esa canción que ESE día iba a multiplicar mi bienestar por 100.

Al oír esa canción mi cuerpo empezó a vibrar con cada nota y yo bailaba la canción o más bien la canción me movía a mi porque me hacía sentir exultantemente bien y mi cabeza se empezaba a poner en su sitio, no había tiempo de pensar en chorradas, era tiempo de ponerme las pilas y dejarme de tonterías que no valían la pena, me dije a mi misma que tenía que cambiar de actitud, que todo lo que había hecho hasta ahora no había valido la pena y que tenía que cambiar el chip por otro.

Ansiedad, pánico, miedo, celos, incertidumbre, esas palabras no podían existir para mi y menos que ellas controlaran mi vida y las borré de mi cabeza, puede que algún día vuelvan, pero de momento las tenía que borrar, no podía permitirme perder más días de mi vida, ya había perdido no días, sino meses y obviamente ya no me quedaba más tiempo, el tiempo es oro amigos y no hay que desperdiciarlo tan gratuitamente.

dimarts, 3 de gener de 2012

La guerra y sus heridas.



Mira que puse las manos en alto y saqué la bandera blanca, pero nunca fue suficiente, de ninguna manera, quería dejar esta guerra absurda que solíamos tener y terminamos con una herida justo en todo el corazón, no era una herida precisamente bonita, quizá tampoco de esas que dejan cicatriz, pero duele por un tiempo, que suele ser bastante relativo para cada una de las partes afectadas pero siempre se queda un puntito, un resquicio de lo que fue.

Y un día vinieron a curarme la herida, no fue como ir a urgencias a limpiarte el hueco que la bala ha dejado, era mucho más reconfortante, él limpiaba toda la mierda que esa guerra había dejado, sin importarle nada, solo que yo estuviera mejor, él haría todo lo que pudiera hasta que ya no hubiera rastro, hacía que me olvidara de todo, no con drogas, no se como lo hacía pero lo hacía bien, quizá fuera su sonrisa al verme, quizá fueran esas tonterías sin sentido que me decía sólo para hacerme sonreír... Y entonces, te das cuenta, puede que no sea de repente o puede que un día te despiertes y pienses "es él", entonces ya no le ves igual, no le ves como una persona desinteresada que ha hecho esto por ti, es algo más, mucho más...  prácticamente todo...